Claro, costando 12.000 euros y rebosando carbono por los cuatro costados cómo no va a ir bien. Seguro que la mayoría lo habéis pensado. Pero tenemos que tener en cuenta que, en aras de ahorrar unos cuantos kilos (entre 3 y 5) sobre una e-bike endurera al uso, no todo vale o, mejor dicho, no todo sienta bien. Las e-mtb pesan y tienen unas inercias distintas a los modelos equivalentes sin asistencia. Mondraker, con una ya acreditada experiencia en e-bike, lo sabe.

PROBANDO LA MONDRAKER CRAFTY CARBON RR SL 2020!

Batir récord de báscula en una e-bike de cara a la galería es relativamente fácil. Partiendo de un cuadro ligero full carbon, basta con montar unas cubiertas de papel de fumar para la foto y una batería con la menor capacidad posible. Mondraker, plenamente consciente de ello dispone de un modelo “Top Light” de apenas 19.3 kg montado con cubiertas Maxxis Recon 29” x 2.6” (no tan de mentira) y batería Bosch 500 Wh (no tan pequeña).

Pero, donde realmente Mondraker sentencia es con la versión CRAFTY CARBON RR SL, objeto de esta prueba, equipada con batería de reglamento 2020 Bosch Powertube de 625 Wh y, para hacerla más bajadora, le hemos montado una cubiertas Maxxis Minion DH 29” de 1,1 kg cada una. Las mismas que monta la todopoderosa y más pesada Mondraker Crafty RR de aluminio. Sin perder un gramo en comportamiento y sobre todo con plenas capacidades para seguir bajando por cualquier sitio, Mondraker lo borda con unos admirables 20.7 kg siempre fieles a su ADN ganador <Forward Geometry> y su sistema ZERO de suspensión.

Novedades inéditas en la Mondraker Crafty Carbon RR SL

Lo que más nos ha llamado la atención de la nueva Mondraker Crafty Carbon RR SL 2020, después de lo largo que queda su nombre añadiendo la palabra Carbon, es lo perfilado de sus líneas maestras y lo poco que ocupa la batería de 625 Wh Bosch original en su tubo diagonal. Ya hemos visto varias e-bike que integran sus baterías haciéndolas no desmontables por el usuario. La novedad en este caso es que Mondraker ha integrado una batería que, a priori, está diseñada para ser extraíble, dejándola alojada en el interior del nuevo cuadro de carbono de alto módulo.

De un plumazo los ingenieros de Mondraker se acaban de quitar 1 kilo del medio y nunca mejor utilizada la expresión, justo en mitad del triángulo principal de la Crafty. Además de una ganancia estética indiscutible y una mejora en las cualidades mecánicas del cuadro (al no existir un gran agujero en el tubo principal de la bici) se han ahorrado la tapa de plástico o metal que tapa la batería y que suele pesar otros 400/500 gramos (cerradura incluida). El único hándicap sería el de no poder extraer la batería para cargarla fuera de la bici.

Otra novedad cosmética, muy curiosa en cuanto a su resolución, ha sido la de esconder todos los cables (menos el del freno delantero). En colaboración con Acros, Mondraker ha diseñado una dirección “cables fuera”, mejor dicho, dentro, denominada ICR (Integrated Cable Routing). Ningún cable atraviesa el cuadro por los laterales. Inventazo y redefinición estética de una e-bike que, en su versión tope de gama, solo dispone de 2 cables y medio a la vista (frenos y cablecito eléctrico de la consola Bosch Kiox). Desaparecen literalmente bajo la potencia, aumentando esa sensación en la fluidez y limpieza de sus líneas ¡de lujo!

LEE LA PRUEBA COMPLETA EN: https://www.mtbpro.es/blogs/ebikemania/probando-la-mondraker-crafty-carbon-rr-sl-de-2020?fbclid=IwAR03Qdc-OCZgPexe-INPC7WQU2G4wouXRdzlNoq3yi_WtRHHSiY7gMCfHfY